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Alguna vez has despertado súbitamente de madrugada, sudorosa y temblando. Un sueño se complicó en una pesadilla. La boca está seca y el corazón acelerado, una sensación de asco en la boca mientras recuerdas el sueño que comenzó siendo erótico, en dónde eras poseída por un hombre. Un sueño húmedo y placentero del que despertaste horrorizada cuando reconociste a tu padre en el rostro de tu amante.
¿Qué hay en el incesto que nos provoca sensaciones contradictorias, de horror y placer entremezclado, de tan sólo pensarlo? Se dice que la civilización o la cultura comenzó con las prohibiciones. En las tribus primitivas fue la necesidad lo que obligo a imponer reglas y limites sociales para la sobrevivencia en grupo. Es probable que dos de las más antiguas prohibiciones o tabúes sean el canibalismo y el incesto. Son, en teoría, estos limites los que nos separan de otros animales, lo que nos hace seres humanos. El filosofo Leví-Strauss publicó en 1949 una voluminosa obra que intenta resolver el problema del incesto, y llama la atención el carácter universal de esta prohibición, que bajo una u otra forma, la conoce toda la humanidad. Para Strauss el incesto “constituye el proceso fundamental por el cual, pero sobre todo en el cual se funda el paso de la Naturaleza a la Cultura”. Para Georges Bataille el incesto, además de ser una negación a la animalidad, es también una prohibición que tiene que ver con la generosidad e incluso la espiritualidad. Cuidar la virginidad de la hija en familia para poder ser entregada a un hombre de otra tribu, un regalo que les permitía socializar, un intercambio sagrado: “si entrego a mi hija a otro hombre, también recibiré una mujer a cambio para mi hijo”. Todos hemos experimentado en mayor o menor medida el tabú del incesto, especialmente durante la infancia y adolescencia. Cuántas veces miramos a escondidas las piernas envueltas en medias negras de una tía o disfrutamos, quizá de más, aquellos juegos infantiles en dónde teníamos la oportunidad de tocar cuerpos de primas y hermanas. Recuerdo cuando una prima estaba de visita en casa, ella era toda una adolescente y yo todavía un niño, después de bañarse se sentaba en mi cama envuelta en una toalla y yo fingía no mirar demasiado su cuerpo, su piel húmeda. Hasta que ella, divertida y quizá enternecida por la situación, tomó mi mano y me invitó a acariciarla.
El incesto es una fuerza erótica tremenda y devastadora, capaz de hacer que un hombre se arranque los ojos con las uñas como lo hizo el viejo Edipo. Es una tragedia de dimensiones bíblicas, uno de los limites más peligrosos que una persona puede atreverse a cruzar pues violar esa prohibición implica regresar a su estado animal. Y sin embargo sucede frecuentemente.
Pero si es tan terrible, ¿por qué tanta gente se excita con fantasías incestuosas? ¿por qué es una constante en la literatura y el cine? ¿por qué las historias de incesto o tabú son las más leídas en sitios de relatos porno, y por qué hay tantos canales de cybersex incestuoso?
Me parece que la respuesta es simple: Recrear una fantasía prohibida es sumamente excitante, perder por un instante la razón, la moral y hasta la identidad para vivir la experiencia, liberar al animal primitivo que llevamos dentro. Además, una fantasía incestuosa va más allá de sólo sexo, es un juego de seducción que abre puertas al subconsciente y sus fetiches. La niña pequeña que adoraba sentarse en las piernas de su padre, el chico tímido que necesita una figura maternal que lo haga superar su inseguridad. En México tenemos una frase clásica “a la prima se le arrima” y también acostumbramos llamar “mamacita” o “papacito” a quien nos parece sexualmente atractivo, o bien decimos cariñosamente Mami o Papi a nuestra pareja. Afortunadamente algunas personas tenemos la capacidad de bloquear la imagen de nuestros verdaderos padres. Así podemos proyectar una fantasía en nuestra amante y hacerla sentir nuevamente como una adolescente inocente, virgen o traviesa, una chica que necesita ser castigada, seducida y deseada por un Papi perverso cuyas verdaderas intenciones no tienen nada de paternales. Podemos entonces explorar de una manera placentera y segura la fantasía incestuosa, misma que puede ser llevada a tantos niveles como la imaginación nos permita. A este tipo de juego sexual se le conoce como roleplay. Desgraciadamente la mayoría de los casos de incesto real no tienen nada de erótico y muchos de ellos están ligados a la miseria, el abuso infantil y la violación, son casos que lamentablemente ocurren con frecuencia y que dejan huellas terribles en las victimas. Son pocas las personas que de manera consciente y voluntaria han logrado transgredir este limite, una de ellas fue la escritora Anais Nin, y a continuación les dejo un fragmento de su diario intimo, del libro titulado Incesto. Papá me pidió que me acercara. Estaba tendido de espaldas y no podía moverse. Déjame besar tu boca. Sus brazos me rodearon. Vacilé. Me atormentaba un torbellino de sentimientos, deseaba su boca, pero tenía miedo, sentía que estaba por besar a un hermano, pero estaba tentada... aterrada y excitada. Estaba tensa. Sonrió y abrió la boca. Nos besamos, y ese beso desató en mí una ola de deseo. Estaba tendida a través de su cuerpo y con mi pecho sentí su deseo, duro, palpitante. Otro beso. Más terror que placer. El placer de algo innombrable, oscuro. Él, tan hermoso: divino y femenino, seductor y cincelado, duro y suave. Una pasión dura. Debemos evitar la posesión –dijo-. Pero ay, deja que te bese. Acarició mis pechos y los pezones se endurecieron. Yo resistía, me negaba, pero mis pezones se endurecieron. Y cuando su mano me acarició -ah, la sabiduría de esas caricias- me derretí. Pero una parte de mí seguía estando dura y aterrada. Mi cuerpo cedía a la penetración de su mano, pero yo resistía, resistía el placer. Me resistía a mostrar mi cuerpo. Sólo descubrí mis pechos. Tímida y renuente, a la vez estaba trastornada de pasión. Quiero que goces -declaró-. Goza, goza. Sus caricias eran tan hábiles, tan sutiles, pero yo no podía, y para escapar, fingí que sentía. Nuevamente me tendí sobre él y sentí la dureza del pene. Se destapó. Lo acaricié con la mano. Se estremeció de deseo. Con extraña violencia me quité la bata y me tendí sobre él.
Como siempre agradezco sus comentarios y correos obscenos (
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), especialmente si eres una chica deseosa de dormir esta noche en la cama de Papi... Sucio.  Marcar como favorito (6) | Cite este artículo en su sitio | Views: 98743
lo grande Escrito por grande, el 21-02-2007 11:34 yo lo q me paso es q yo un dia estaba sentado en la puerta de mi casa y de repente una mujer muy linda me dijo q si queria tener sexo con ella y una amigayo dige q si bueno comenxamos y yo las penetraba de tal manera q una de ellas me dijo q si yo queria ser su novioy poreso estoi a qui , vale la pena estar con una mujer asi chao |
solo keria agua. Escrito por luis alberto ulloa jerezano, el 04-02-2007 16:43 bueno les cuento lo k me paso yo vivia serca de una vesina k pasaba el agua serca de ella entonses yo yegue para k me regalara agua yo solo tenia 11 a;os y entonses ella me dijo si entra entonses yo entre en verdad ella era realmente sexy y tambien gran zorra me dijo kiere un jugo o fresco yo le dije no por k hay gran frio y ellla me dijo k nos kitaramos el fria teniendo sexo yo estaba tartamudo y nervioso ella se me aserco y me dijo k le tocara los pechoz y su vulva yo se los toke y le gusto luego se desnudo y me la mamaba mucho luego la penetrasion le gustaba aserlo en posision perrita y yo la culiaba y le eche semen en sus pechos alas chicas k kieran lo mismo mi email \n Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla o mi numero 857 34 82 soy de honduras  |
Escrito por anonima, el 24-01-2007 00:27 ah bueno ya que llege siin querer a esta pagiina comentare algo. Yo fui \"abusada\"sexualmente por un primo desde que tenia los 5 hasta los 9 años, el tendria aproximadamente 16 o 17 ,lo pongo entre parentesis por que aunque yo fui una niña y acepto que me trajo muxhos problemas durante mi adolecencia y parte de mi niñes, muchas veces lo disfrute, me desperto el placer sexual desde muy pequeña hasta enfermarme la mente tal y como lo es ahora. a los 8 ,9 años ya no jugaba barbiescomo comunmente una niña, ya buscaba hacerles el oral amis primos, vecinitas y amigas. untiempo lloraba por los problemas que me causo ese primo pero otras veces me masturbaba y me excitaba el saber que su mente estaba tan \"enferma\" como ahora la mia y puedo comprender que si yo actuo asi por causa de el, entonces el habrá actuado asi por causa de alguien, esto se vuelve una cadena. Bueno era todo lo que queria comentar. buscando unas imagenes di con este pagina y me detuve a leer les deseo suerte y les aconsejo que se cuiden de sus acciones. enjoy! |
Escrito por angelique, el 14-12-2006 07:47 wow que sexy.... como dijo anais disfruta de todas las formas de amor mientras puedas..... disfrutar el placer y la vida... | |